Cosas que pasan
Como han salido historias relacionadas con el peso, me acordé de algo que me sucedió.
Fue hace varios años atrás. Por cosas de la vida, teniendo mi título en otra área, llegué a trabajar a un hotel resort en recepción. En ese tiempo era veinteañera, talla 42, más introvertida de lo que soy ahora, con problemas personales y familiares que no vienen al caso contar, pero que sin saberlo en ese entonces vivía con una depresión gigante. Y el trabajo no ayudaba, era horrible, muy tóxico: la gente se pelaban, pagaban poco, no pagaban las horas extras, había robos, hacían publicidad engañosa y como estaba en recepción era uno quien tenía que poner la cara mientras los jefes se escondía, y podría seguir... Como no encontraba trabajo en lo mío u otro que pagaba mejor estaba ahí aguantando y sólo preocupada de hacer lo mío y no meterme con el resto, sólo lo justo.
A los meses que llegué, entró una chica a trabajar en cocina que para nada pasaba desapercibida. Era muy alta, como de 1, 8m y gorda, fácil sobrepasaba los 100k. Y la gente a sus espalda le puso apodos. Lo más suave la trataba de 'mamut'. Bueno, yo solo decía que eran pesados, quizás por eso me causaba simpatía, aunque nunca me acerqué a ella como para ser amiga, por las razones que conté antes y por el trabajo mismo de cada una.
En ese trabajo a quienes estábamos trabajando en hora de almuerzo nos daban la colación y para eso asignaban a una persona de cocina que se dedicara exclusivamente a eso. Y los de cocina decían abiertamente que no les gustaba cocinarle a los demás trabajadores, así que a esta chica la asignaron. Y los pelambres hacia ella aumentó porque si bien hacía comida casera, no cocinaba bien y servía raciones muy grandes que hasta los hombres de mantención alegaban, y si alguien le decía algo o devolvía el plato con comida se enojaba y se armaban discusiones.
Bueno, en esa dinámica empecé a notar que de a poco esta chica me comenzaba a mirar mucho y raro. Si bien la saludaba y le daba las gracias, empecé a sentirme incómoda. Hasta que llegó un momento que ni disimulaba en mirarme de pies a cabeza y como en ese tiempo estaba en otra, trataba de no pescarla mucho y seguir en lo mío. Después me empezó a servir más comida. Si ya servía mucho en general a mí mucho más, practicamente dos raciones, si hasta los demás trabajadores le decían que onda, era mucha comida y solo a mí. Era imposible que me comiera todo, y como no quería hacerme mala sagre, más de la que ya tenía en ese trabajo, le recibía no más y después le dejaba el plato con comida y me iba rápido. Ya a esas altura me preguntaba qué le pasaba pero no le daba más al tema.
Una semana noté que literalmente me sacaba la película de todo lo que hacía, ya me había dado cuenta que estaba pendiente de mí, pero como antes si bien ya me sentía incómoda, no le daba más vueltas al asunto.
Hasta que un día fui una de las últimas en ir a almorzar y por lo mismo, lo hice super relajada, casi ni había otros trabajadores. Almorcé, reposé, fui al bañó. En el baño me demoré pues además de las necesidades biológicas me peiné, me repinté los labios y me dí un discurso motivacional en el espejo, jaja, tenía que aprovechar que no había alguien golpeando la puerta para que me apurara. El asunto es que cuando salgo del baño, veo a la chica de la cocina que está hablando con otra e interrumpen la conversación para decirme que me había demorado mucho. Le dije si sé y partí muy tranquila a la recepción, si estaba bien en mi horario. No había mucha pega. Al rato viene esta chica y me pregunta si acaso está la jefa máxima, quien era la gerenta general y dueña del recinto (los de recepción hacíamos también de secretarios de los jefes). Si estaba así que pasó a su oficina. Era primera vez que la veía yendo para allá, me pareció raro, pero tampoco a esto le di mucha vuelta.
Depués de un rato veo que sale y casi enseguida viene hacia mí la jefa máxima con la de RRHH, y me dice si acaso podía hacerme una pregunta personal. Le dije que sí, pero pensaba qué raro, si esta jefa no era de relacionarse de esa forma con la trabajadores. Entonces me dice, 'tú vomitas?'. Lo único que atiné a decirle fue un 'quéeee?!' super sorprendida. Le digo a qué viene esa pregunta. Entonces la jefa me dice, 'es que alguien está preocupado por ti y dice que después de almorzar te vas a los baños a vomitar'. No sé que cara le puse, pero lo encontré tan wtf! que por un buen rato no me salían las palabras, a ese nivel de sorprendida estaba. Hasta que al fin le dije que no, que no soy bulímica y nunca lo he sido, tampoco anoréxica, le dije que mirara mis manos (que sé que las bulímicas pueden tener las manos afectadas de tanto inducirse el vómito). Y bueno, creo mi sola sorpresa fue lo suficientemete convicente para que las dos jefas se miraran y pusiera cara de ' nos hicieron tontas' y la jefa máxima me dijera que no me preocupara de nada y siguiera en lo mío no más. Estuve harto rato así de sorprendida hasta que después comencé a pensar y a preguntarme quien mierda fue el cahuinero mentiroso que fue capaz que ir hasta la mismísima jefa máxima con una historia de este tipo. Y en eso veo que pasa de nuevo a la oficina la chica de la cocina y me mira con cara de lástima, y recién me cae la teja y me doy cuenta que ella tiene que haber sido y que por alguna razón se fijó en mí. Bueno, al rato salió, pero mal y esta vez sin mirarme, y más me convencí de que ella fue la cahuinera cizañera. Le comenté lo que pasó al jefe de recepción, quien también lo encontró wtf y también quería saber quien pudo haber sido (creo que más que nada por el trabajo de repcepción. A todo esto, también creo que la jefa estaba más preocupada que se usaran los baños del hotel para algo así, dudo de que realmente hayan estado preocupados por mí).
Al otro día, cuando fui a almorzar estaba esta chica. En cuanto me vio se le desfiguró la cara. Al llegar al mesón, sin siquiera saludarme, me dice 'qué eres flaquita, cómo lo haces?'. Al tiro pensé, ' tú fuiste!', así que lo único que le dije, con mi mejor sonrisa de ese entonces, que me gustaba comer equilibrado y hacía ejercicios, y tomé el plato, que al fin tenía una ración de una persona, y me fui a la mesa.
Después de eso, dejó de mirarme mucho y raro, volvió a servirme raciones normales. Creo que antes me daba doble ración para que engordara, esa onda. No quise confrontarla, como les había dicho, ya me sentía apestada con el trabajo para ademas sumarle eso, que por donde se viera era un estupidez ridícula, además de que me di cuenta que se llevó el manso reto. Desde entonces, solo la saludaba secamente, hasta que al poco tiempo se fue, y ni quise averiguar si acaso ella se fue o la hicieron irse, y varios meses más tarde me terminé hartando del lugar y renuncié.
Hasta el día de hoy me acuerdo y me pregunto qué mierda tenía esta chica en la cabeza y por qué precisamente le dio la tontera conmigo, yo no era la más esbelta, había otras chicas con mejores figuras, vestía el uniforme del hotel que era muy tipo y me gustaba usar la casaquilla suelta del hotel, y muy poquitas veces a la salida usaba ropa mía que era ropa normal para el día a día, y en cuanto a personalidad era piola y hasta buscaba pasar lo más desapercibida posible. Pero para ella no fue así y aún ni entiendo qué onda todo lo que pasó.
