Defensora de los pobres.
Tanto en escuelas como en municipalidades, he visto una totalidad de trabajadoras sociales trabajando en oficina. Visitas en terreno, prácticamente nada.
Lo que sí es común, es que todas tienen una raja como de 80 kilos de estar todo el día sentadas arriba de la estufa en invierno y echándose viendo en las partes innombrables en los meses de calor.
Unos pobres viejos indigentes de la comuna no reciben pensión asistencial. ¿Qué no les toca a ellas tramitar esas cosas?. Cabras, de su asientito en la oficina nunca se van a enterar de las necesidades de los pobres. Les sirve pa dos cosas, primero, los pobres viejos indigentes reciben su pensión asistencial y segundo mueven la mansa raja que gastan.
