Todo es emocionante
Siguiendo con la onda de los regalos para finalizar el año... Una vez a un amigo que estaba de cumpleaños le regalé unos Frugelle dentro de una bolsa pequeña y una nota mandando mis mejores deseos... Y quedó contento...
Así pues, como el chico de las paltas. Por muy simple o inesperado, son detalles que a algunos nos hacen felices. Una vez en la pega, un compañero se enteró que estaba de cumpleaños, me compró un brownie y justo me iba a tomar un café así que grité de alegría; me emocioné más con el brownie que con los regalos que me habían dado en casa (los agradezco pero no sé porqué el brownie me emocionó más jajaja).
