Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Unos aros

La Bueno también me uno a la serie de confesiones del tan comentado amigo secreto.

Ese año yo había recién llegado a una empresa y como nueva me tuve que unir a su jueguito aunque no quisiera, para remate me salió el niño que mas incomoda me hacía sentir, pero igual le puse empeño a su regalo. Busque por todas las tiendas que conocía, a todo esto yo estaba en otra ciudad así que no conocía nada, busque y rebusque y encontré un regalo decente, una taza bien linda considerando lo difícil que es regalar cosas a un hombre mucho menos si no lo conoces, además agregue unos chocolates caros para endulzar la vida.

Después llegó el tan esperado día y deje mi regalito piola en la mesa y hui porque no quería que me viera pues como dije, me sentía incomoda, después lo vi super feliz con su tazita y sus chocolates lo cual igual me alegro mucho porque de verdad le puse empeño y sentí valorada mi búsqueda. Cuando me toco abrir mi regalo eran unos aros de perla esos que encuentras en la calle, de esos de 300 pesos o menos por set.

Quede tan desilusionada que cada vez que los veía me sentía mal, como si al que le toque de amiga le importaba nada, además que ni usaba aros de ese tipo, así que los terminé tirando a la basura porque además me iban a dar alergia... Eso, ojala nunca mas jugar jajjaja



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.