Entre la espada y la pared...
El 30 de noviembre nos avisaron que nuestro contrato se terminaba el 31 de diciembre porque habían vendido el local, a pesar de toda la situación que estamos viviendo, debo confesar que me sentí aliviada de terminar mi contrato con esa gente que lo único que hacía era sacar provecho de nosotros, mi jefe directo jamás realizó una llamada, menos una visita al menos para saber si todo funcionaba bien.
Hace unos dias me contactó uno de los nuevos duaños del local, mis más cercanos me dicen 'oye pero quédate ahi, la situación esta difícil, asegúrate con la pega, no desaproveches esta oportunidad, bla bla bla...' pero nadie se ha puesto en mi lugar, es re fácil hablar desde la vereda del frente, y yo estoy entre la espada y la pared, por una parte no me quiero quedar sin trabajo, pero por otra no quiero seguir en ese lugar... estoy cansada, ni siquiera me pude tomar mis vacaciones porque los lindos 'no tenían reemplazo'.
