Un poco desubicado
He leído algunas historias en que claramente ha sido una desubicada total. En lo personal, encuentro que lo bueno de esas historias es para darnos cuenta de lo que no hay que hacer. Que dar un regalo es una forma de demostrar respeto, valoración y aprecio a una persona, y no solo por cumplir o para demostrar a los demás que hace regalo y así quedar supuestamente bien (independiente del coste monetario, que no necesariamente tiene que ser caro). Y si no se da realmente con esa buena intención, por la razón que sea, prefiero que no den un regalo.
Bueno, la historia en cuestión de regalos pencas. No es mía sino de mi hermana. Una preciosa mujer adulta de 30 años que tiene sindrome de Down. Y a estas alturas de su vida, le siguen regalando colonia de guagua! Y saben lo peor, es que se da cuenta, entiende y se siente como las pelotas, además de que no son de su gusto, ella abiertamente ha demostrado que no le gustan ese tipo de colonias. Y yo la apoyo y digo que no corresponde. Y cada vez que abre un regalo y sale una colonia de guagua, ella hace su gesto de desagrado, que ella es muy expresiva, y derechamente digo que la persona aún no se da cuenta que mi hermana es una adulta y que no son de su gusto, porque no han faltado los que salen con que no hay que ser malagradecida, que la consideración, que hay que enseñarle a mi hermana a que reciba regalo (sí, a ese nivel) y esas cosas... Pero es que en verdad, es todos los años lo mismo, entonces entiendo a mi hermana, aburre. En Navidad y en su cumpleaños. Una vez recibió 3 colonias y de distintas personas. Y supuestamente esas personas son inclusiva, antidiscriminatorias y conocen a mi hermana de años, así que cachan sus gustos y nos conocen, a quienes vivimos con ella, como por último preguntarnos para tener una idea. Además que la última vez fue demasiado porque más encima venía vencida, o sea...
