Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Mal manejo

Trabajé en un lugar donde las mujeres eran escasas y había harto mino para elegir (jajajajajaja mentira cuál de todos más feos y pasados para la punta), la cosa es que había un tipo que pertenecía a gerencia y era un tipo bonito, con su six pack marcado, bien vestido, casi de comercial de perfume caro, más de metro 80, que se comía a todo lo que respiraba en esa empresa, todas las mujeres derretidas por él, claro si era como un hombre cuyo rostro y cuerpo hubiese sido tallado por los mismos dioses, onda Henry cavill chileno jajajajaj.

Un día de la nada se acerca a mi (yo ahí nomás físicamente, rara vez cuidaba lo que comía jajajaja) y me empezó a coquetear. Me miraba cuando iba al casino, nos cruzábamos constantemente y nos mirábamos raro, ambos super amables, siempre corteses, etc y un día de la nada empezamos a enviarnos mensajes y llegamos a la conclusión de ir a desatar nuestras pasiones a algún lugar, me dije esta es la mia, ahora me toca a mí.

Llegamos al día D y la verdad que quedé toda decepcionada, parece que a los dioses se les olvidó darle más centímetros a la entrepierna (en serio era como para agarrarlo con pinza), y el tipo era súper fome, cero brillo, al menos si hubiese sabido manejar su herramientita, pero ni eso. Para lo único que servía era para lucirlo en alguna cena o salir de la mano, para que dijeran: Oooohhh el medio mino que se mandó.

Yo pensé que me iba a partir y nooooo ( al menos eso esperaba) jajajaja

De ahí que nunca más hablamos, a lo más nos saludabamos y el creía que volveríamos a repetir la cuestión y yo en mi adentro decía naaaaaaaaa, y me hacía la loca.

El problema no fue tanto el tamaño, solo que no sabía manejar la herramienta, pero el juraba que había sido un dios. Jajajajajaja

Igual me caía bien mi colega jajajajaja...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.