Mi historia de regalos
Mi confesión de regalos es la siguiente... Llevamos 3 años juntos, un bebé de ambos y 2 míos.
Es un gran hombre, colabora, ayuda, es trabajador, sin vicios... casi perfecto. Es gruñón, pero eso me da igual. Yo lo amo.
Hemos estado full trabajando en nuestro emprendimiento y el es quien más hace pues el bebé tiene 1 mes y yo hago lo que alcanzo.
Bueno, esta navidad logré regalar a mis hijos y además a el. Le di zapatillas, pantalón, polera que mande a personalizar, un whisky que le encanta. En el árbol no había ningún regalo para mi.
Y no puedo negar que igual yo sabía que sería así, pero no pude dejar de sentir la esperanza de encontrar algún detalle para mi.
Aunque tenía esa sensación igual lo entiendo. Se saca la cresta en casa para que no nos falte nada, apaña al 100% con mis hijos y en la casa hace de todo. Es un gran compañero. Al darse cuenta que yo le tenía regalos a él, me dijo que lo perdonara, que se le pasó tan rápido los días que no se dio el tiempo.
Yo sé que así fue, veo su esfuerzo día a día por surgir a mi lado y es lo que más valoro. Su entrega total y en verdad, ningún paquete hubiese sido tan grande como todo lo que hace diario.
Además me recompensó con una maravillosa noche buena jijiji... muy seguido...
