Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

El regalo atrasado

Ya que estamos en la onda del regalo del pololo/pareja/marido y que varias se decepcionaron, les cuento mi caso. Final inesperado.

Yo cuando chica nunca tuve una bicicleta, jamás me regalaron una así que nunca aprendí. O quizá si con alguna bici de alguna amiga, pero al no tener una propia y no tener práctica, es como si no hubiera tenido. Me quedé con esa espina que nunca tuve y siempre lo debía a modo de talla. Resulta que con mi pareja actualmente llevamos 13 años juntos y cuando llevábamos 10 años, para la navidad a qué no saben qué me regala: una bici. Yo igual me emocioné, feliz de la vida y todo... Pero saben qué? No la usé casi nunca. Como que ya a estas alturas de mi vida (35 años en ese tiempo) ya no me llamaba la atención como cuando era chica... Me sentí como el típico: 'donde estabas cuando la quería' xD

Igual me sentí como el forro, porque igual se esforzó en comprarla y regalarme ese detalle de mi infancia tan anhelado... Pero que ahora ya no me hacía sentido. Y ahí está la bici ahora... Guardada y con casi nada de uso... Ahora la heredará mi hija.

Ese día mi marido igual aprendió algo bien valioso: el regalo debe ser algo que sea de mi interés y necesidad actual... Y este año, como me puse en la onda fitness, me regaló la nuskin... Ese si que lo voy a ocupar y con muchas ganas...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.