Margarita Zapatillas
Tengo 26 años, estudié técnico en enfermería. Estudié esto porque en ese momento no podía pagarme una carrera universitaria y siempre me a gustado cuidar a las personas, la satisfacción que uno siente cuando el Pcte. se va de alta, sanito a su casa, hacerlos sentir bien, cambiar sus caritas y tirar la talla con ellos para sacarlos (un rato) del estado penca en el que están, reitero que es una de las sensaciones más bacanes que existen en el mundo.
Pero esa no es la confesión, mi confesión es que he pasado por distintos centros de salud, actualmente llevo 8 meses trabajando en el mismo lugar, muy estable, sueldo bajo pero podía mantener a mi gatita (que falleció, aún me duele), y es increíble la toxicidad del ambiente, varias veces me he cuestionado lo que hago, el estrés dentro del trabajo es horrible pero no por eso vas a tirarle la pachotá a tus colegas o hacerles la vida imposible.
Esto me ha llevado varias veces a querer tirar la toalla, con la pandemia mi salud mental ha empeorado (ya estaba mal, ahora peor), pienso todos los días en suicidarme, busco la manera, lo ideo todos los días, siento que mi vida no tiene sentido, actúo por inercia todo el tiempo, últimamente he estado super buena para el copete, tomo, tomo y tomo y cuando ya estoy borracha me dan crisis de pánico, todos los días me tomo una cerveza mínimo, es lo único que me llena y me hace sentir bien momentáneamente.
