Caída pero digna
Leyendo la confesión de la colega que se pego en la micro me anime a contar la mía.
Un día iba en la micro, esta estaba hasta el tope de llena, por lo tanto mi cuerpo iba pegado a la puerta, de un momento a otro estas se abre y caigo de poto hacia el suelo, oyendo la risa de todos dentro me paro dignamente y me vuelvo a subir, gracias a esta caída un buen samaritano me cedió el asiento, aparte de regalar una sonrisa a todos conseguí irme sentada, no todo es tan malo jajaja....
