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La buena familia

Hoy llegué a la pega y siempre paso a saludar a una colega con la que me llevo súper bien, es como una mamá-amiga porque es mayor que yo, tiene cerca de 60 años.

Me empezó a contar que había peleado con su marido y se puso a llorar, la abracé y la consolé.
La cosa es que cuando me pasan cosas así, que mis amigas me cuentan sus dramas con sus parejas, me siento tan mal por ser feliz con mi pareja.

Llevamos 12 años juntos, tenemos un hijo en común y vivimos juntos hace 3 años. Al poco tiempo de vivir juntos él quedó cesante por 5 meses, en ese tiempo acarreamos un montón de deudas, nos costó harto salir de ese hoyo, estuvimos como un año y medio en el que solo sobrevivíamos, incluso tuve 2 trabajos. Al poco tiempo de quedar embarazada vimos la luz, mi marido encontró una pega buena y pudimos empezar a salir del hoyo económico en el que estábamos, incluso nos alcanzaba para que yo me quedara en casa criando.

Siempre decimos que nuestro hijo es nuestro amuleto, porque solo nos ha traído buena suerte y fortuna.
Este año, en abril mi marido quedó cesante, como sacó buen finiquito pagamos lo que nos quedaba de la deuda del banco, fuimos al supermercado y nos aperamos de hartas cosas, para sobrevivir por harto tiempo.

Todos estos meses hemos sobrevivido con su seguro de cesantía, con los bonos del gobierno y con un pequeño emprendimiento. En julio literalmente me llegó el trabajo a la casa, me llamaron de una empresa en la que ya había estado para que hiciera el mismo reemplazo de la vez anterior.

A que voy con esto, es que en todo este tiempo nos hemos mantenido firmes como pareja, siento que todas estas experiencias solo nos han fortalecido.

Tengo un buen hombre a mi lado que me quiere y lo quiero, que me respeta y lo respeto. Él es quien cuida a nuestro hijo mientras yo trabajo.

Vivimos tranquilos, no tenemos atados con las familias, ni con amigos.

A pesar de que él era el mayor sostenedor de la casa (yo gano un tercio de lo que el ganaba), no quiere volver a trabajar hasta que nos empecemos a ver apretados económicamente, y en el fondo yo tampoco quiero, ya me acostumbré a almorzar todos los días con él, cenar con él, verlo todos los días, antes lo veía cada 10 días o cada 7 días porque trabajaba en faena.

El también ha podido ver crecer a nuestro hijo y ser papá 100%. Sé que cuando tengamos que volver a nuestra realidad, todos vamos a sufrir, por la separación de que se vaya por varios días a otra ciudad. De trabajar en nuestra ciudad ni hablar, no hay ninguna empresa de su rubro, tiene que irse si o si afuera. Si se quedara en nuestra ciudad, tendría que trabajar en lo que fuera y por el mínimo o quizás un poco más, pero nunca más de $400.000 y todos sabemos que nadie vive con eso.

De verdad, me siento culpable por ser feliz, por tener un buen hombre a mi lado, no somos de los que andan por la vida demostrando cuanto nos amamos, pero a veces me gustaría poder contarle a alguien lo feliz que soy con él, pero todas mis amigas tienen sus dramas, así que si les contara sería como restregarles en la cara mi felicidad, cuando ellas están tristes y eso no se hace.



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