En casa se herrero, cuchillo de palo!
Trabajo en servicio al cliente de una institución financiera y como bien sabemos quienes realizamos este trabajo, es muy desgastante, pero como en todo también hay gente muy agradable, desafortunadamente este grupo cada vez es menor y muchos los que creen que por tener una cuenta, hablar con la papa en la boca, un bonito apellido o creerse superiores pueden contactarse a estás áreas de servicios y usarlas como verdaderas cloacas emocionales, donde pueden descargar su ira o mala vibra sin importarle nada que al otro lado hay una persona, que le pagan por atender, no por permitir que estos berrinchudos te maltraten.
Siendo objetivos también sé que hay quienes atienden estos servicios que no tienen ni una intención de ayudar o no tienen las competencias o conocimientos o las ganas de hacer la pega, pero no es mi caso, ni el de muchos. Cada vez es más recurrente en mi el repetirme mil veces que necesito el trabajo, para no reventar cuando te toca atender a un desagradable, que pese a recibir la explicación con peras y manzanas no es capaz de comprender y yo entiendo que pueda no gustarle la respuesta, está en su derecho, pero gobiérnese hijo, tómese la pastilla. Nada justifica la prepotencia, mala educación y como siempre el recurso básico de amenazar con un reclamo y quitarte la pega por tener la mala suerte de cruzarte con el y entregarle una información que no le gusta. Créanme que las reglas no las hacemos quienes atendemos, SOMOS EL HILO MÁS DELGADO!
Lo triste de esto es que este tipo de personajes proliferan cono la mala hierba y uno se los topa más a menudo y para darle el remate a la historia, me caí de raja cuando veo que el susodicho, se gana la vida dedicándose a mejorar el bienestar laboral y espacios sin stress. OTSEA!! Cueeeek!! Saludos y ánimo a todos en tiempos difíciles!
