A porrazos se aprende
Hace poco perdí a una amiga, muy querida, partner, simpática y muchas cosas más, pero lamentablemente decidió terminar con su vida, a pesar de su alegría y fortaleza, sufría mucho, y su mente ya no dio más, pues claro, uno dice todo tiene solución menos la muerte, pero es difícil de entender, a mi aún me cuesta y demasiado. La reflexión que hago ahora, es que a veces uno se relaja con la amistad, vemos esa sonrisa o ese momento de felicidad, en un carrete, en el trabajo, una visita, en las redes sociales, un llamado telefónico, o cuando te dicen que 'están bien', pero la realidad no es esa y cuesta tanto descifrarlo.
Hoy sólo me siento un poco ingrata, si bien, tomó una decisión inesperada y que dan ganas de retroceder el tiempo, ella me dejó una gran lección que quiero compartir con ustedes. La pega, las deudas, lo material, no lo es todo en la vida, dejemos de ser individualistas y velar solo por nuestro bienestar. Apoyemos y ayudemos al de al lado, y por sobre todo escuchemos, pongamos atención, valoremos a las personas, más en estos tiempos, donde todo es tan incierto. Los abrazo a la distancia.
