No somos todos iguales
Esta no es una queja o un reclamo, es más bien una ACLARACIÓN para el gran porcentaje que tiene una visión tan nefasta del servicio público.
Desde el viernes se ha dicho en las redes de comunicación que el Presidente pidió que los funcionarios públicos deben regresar a sus labores de manera gradual, generando una controversia enorme donde muchas personas piensan que los funcionarios hemos estado un mes sin hacer nada, que el teletrabajo no va con nosotros, que nos hemos encerrado sin pensar en los demás y seguimos “llenándonos los bolsillos con plata”.
Soy funcionari@ públic@ con estudios superiores (gracias a mi madre y al Maldito CAE), realizo funciones de profesional pero no me reconocen porque “no hay cupo”. Entonces, no me lleno los bolsillos con plata, lo hago porque me gusta, porque tengo calidad de vida aunque gane muy poca plata, me gusta lo que puedo entregar a la gente a través de mi trabajo (no atiendo gente), sé que existe un alto porcentaje de funcionarios que se encuentran y se sienten en mi misma posición.
Llevo un mes con teletrabajo, trabajando sin parar de lunes a viernes las horas que normalmente lo hacía en mi oficina, el tiempo que estuve en mi oficina cuando comenzó lo de COVID19, absolutamente nadie nos entregó una mascarilla o se preocupó de los trabajadores de manera interna y el teletrabajo fue una gran oportunidad para no arriesgarnos, ni arriesgar a mi familia, sin dejar de trabajar.
Entonces, es super fácil llenarse la boca, tachar a todos los funcionarios públicos de flojos con sueldos millonarios cuando eso también sucede en el mundo privado. No hay empatía en ningún ámbito y es esa misma gente que después se queja de porque a ellos les pasa algo malo o los critican de cierta forma. Es sorprendente la mentalidad tan cerrada y la generalización sobre las labores de un grupo enorme de personas que sufre las mismas desigualdades laborales.
