Trabajé doce años como ejecutivo en un banco. Terminé loco con la presión de los jefes y el trato con los clientes.
Los dos últimos años que estuve en el banco constituí una empresa de corretaje de manera paralela. Una vez que estaba la cosa armada, me decidí a dejar el banco y dedicarme 100 por ciento a mi emprendimiento.
Logré que me despidieran y me pagaran el finiquito completo. Ahora estoy feliz siendo mi propio jefe y no tener que estar poniendo caritas a jefes tarados . Trabajar atendiendo clientes es lo peor que hay, desgasta con el tiempo y ojalá nunca tenga que volver a trabajar en un banco o en una empresa. Son unos abusadores y explotadores, suban el sueldo de a chauchas y te sacan el jugo.
