Por todos lados
Soy trabajadora dependiente y cumplo horarios administrativos.
Mi confesión va más allá, se trata del traslado desde y hacia el trabajo... Un día salí de mi pega a la hora habitual, tomé el metro y me bajé en Baquedano para combinar en la línea 5. Mientras esperaba en el andén, me rasqué la espalda y tenía un tremendo escupo pegado en mi chaqueta. Lo limpié un poco como pude porque me dio vergüenza. Me subí al metro y había un asiento desocupado, me fui a sentar y al pasar mi mano por la parte baja de la chaqueta (como hacemos las mujeres para acomodar la falda para que no se arrugue), Shit!, otro escupo más... me quedó pegado en la mano.
Por conductas que he visto esto lo hacen, generalmente, los hombres que, frecuentemente, tiran el escupo hacia el lado sin percatarse si hay gente y que caiga donde sea. Asquerosos!
