Impuestos a crédito...
Estaba mirando mi estado de cuenta y me puse a pensar en la cantidad de gente que hoy en día no tiene un peso en los bolsillos y tiene que recurrir al 'tarjetazo' para comprar cosas básicas, incluso para comprar comida en el súper. Todos sabemos el primer drama: si no tienes plata y usas la tarjeta de crédito, terminas pagando mucho más por culpa de los intereses, las comisiones de mantención y los seguros. Si algo vale 100, al final del día terminas pagando 130 o 140 por culpa del crédito.
Pero acá viene la estafa más grande de la que nadie habla: de esos 100 pesos iniciales, casi el 20% es impuesto neto para el Estado.
Se dan cuenta de la locura que significa eso?... La gente humilde se está encalillando con un banco y pagando intereses sobre intereses literalmente para pagarle impuestos al Fisco! O sea, te endeudas y pagas sobreprecio solo para financiarle la tajada al Estado por el derecho a comer.
Siempre nos venden la parada de que 'los impuestos los pagan los ricos'. ¡Mentira! Los ricos de verdad tienen sociedades, contadores, meten gastos por empresas y descuentan IVA. Los impuestos los paga la gente que no tiene para gastar, los que tienen que endeudarse para comprar pan, fideos y aceite, pagando un 19% de impuesto al seco con la tarjeta...
Y el Fisco nunca pierde. El Estado jamás va a pérdida. Si tú no pagas tus deudas, te friegan la vida, te mandan a Dicom, te cierran las puertas y te persiguen. Ellos se aseguran su tajada sí o sí.
Y para qué?... Ahí es donde da más rabia. Si esa plata se fuera a tener hospitales públicos decentes, colegios de primer nivel o seguridad en las calles, uno quizás diría... ya, filo, me encalillo por el país... Pero no... Te sacan la plata con intereses para gastársela en puras webadas estúpidas: ministerios de cartón, fundaciones truchas, asesores políticos con sueldos de 5 palos que no le han trabajado un día a nadie, y viáticos de lujo para que los políticos paseen...
Tenemos que empezar a tener conciencia de en qué se gastan los impuestos. Nos estamos desangrando a cuotas y endeudando para pagarle la fiesta a un montón de parásitos. Qué impotencia más grande.
